


En esta sección encontraras palabras de aliento, guía en la salud psicológica y datos interesantes que pueden ayudarte a llevar tu proceso migratorio de la mejor manera.

Apoyo Psicológico
Escrito por Paola Cortes Guevara
Fusión y dependencia(s) en el extrangero:
combinaciones mortales
Si eres migrante y tienes una pareja en tu nuevo lugar de residencia, ten cuidado con las siguientes situaciones que te pueden hacer caer en dependencias invisibles que posteriormente se pueden convertir en violencias (recuerda que el término violencia no alude únicamente a aquellas de orden físico. También son violencias todo acto, palabra, gesto o situación que atente a tu salud mental.)
Si eres migrante 3 cosas que NO debes permitir:
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Que tu pareja se haga cargo de todos tus temas administrativos. Si bien es posible que él.ella tenga más conocimiento al respecto, dejar que se ocupe de tus cuestiones administrativas aumenta la dependencia. Aprender el funcionamiento administrativo de tu nuevo país de residencia hace parte de tu proceso de adaptación, de incorporación y de aceptación de tu nueva vida. Así que desentenderse de él y “delegar” esta función en el otro, si bien funciona muy bien al principio porque genera estabilidad y seguridad (si! es lo 1ro que buscamos como migrantes), también te introduce en un estado de confort que más adelante se puede volver en una dependencia, la línea es muy fina. Así que ojo! (recuerda que cuando se está en el extranjero y se está en pareja, la dependencia emocional aumenta por nuestra condición migratoria.)
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Que tu pareja tenga la “responsabilidad” de enseñarte a hablar el idioma. Recuerda que él.ella no está en la obligación de introducirte a su cultura. Es verdad que puede ayudarte a avanzar más rápido, sin embargo la iniciativa tiene que ser tuya. No olvides que la extranjera eres tú. No tener acceso a la lengua aumenta la dependencia, pero además agudiza tu situación de vulnerabilidad. Si no te apropias de tu proceso de aprendizaje lingüístico (si! sabemos que no es fácil), toda comunicación que quieras tener con el mundo exterior (por fuera de la pareja) tendrá que pasar por él.ella. Esto hace que pierdas intimidad e independencia comunicativa (nunca olvides que la dependencia y la fusión pueden ir muy fácilmente de la mano, y sobretodo, sin darnos cuenta). No tener acceso independiente a la lengua es además un factor Red Flag que aumenta el sentimiento de soledad y de impotencia que puede llevarte hasta el aislamiento, sin que te des cuenta (no olvides que hoy día hay herramientas digitales que nos ayudan a romper las brechas lingüísticas).
Que él.ella sea el centro económico. La dependencia económica es una de la que más se habla y por ende la más normalizada. Su normalización la hace una de las más peligrosas, ya que se camufla muy bien en los discursos del amor protector y de cuentos de hadas. Sin embargo es uno de los factores de más alto riesgo que genera dependencia emocional, psicológica y social. Pone a la mujer en una posición de indefensión y de vulnerabilidad casi que extrema. Así que, siempre procura tener tus propios ingresos, por más pequeños o mínimos que sean, ésto puede mitigar el sentimiento de “eterno agradecimiento” y por ende de sometimiento.

Si tienes dudas de si te encuentras en situación de dependencia y de posible violencia ve a nuestro blog y revisa el violentómetro que la Cancillería del Gobierno colombiano a hecho para ti.
Escrito por Paola Cortes Guevara
Parejas franco-latinas "Lo que poco se dice"
El aislamiento se instala de manera silenciosa, de ahí su peligro. Hemos logrado compensar tan bien la falta familiar y social, por medio de los lazos de nuestra pareja (evitando la angustia y la incertidumbre), que salir de esa área segura se hace impensable (angustiante). Esto nos pone en una posición de fragilidad y vulnerabilidad muy alta (dependencia). Toda nuestra red de apoyo y social está ligada a la pareja: hacemos de sus amigos “nuestros amigos” y de su familia “nuestra familia”. Lo cual termina siendo un auto engaño, ya que sus amigos y su familia no nos pertenecen.
En nuestro intento por compensar nuestra falta empezamos a querer absorber (vampirizar) la vida del otro:
1- Intentamos, por identificación, “adaptarnos” ( con el paso del tiempo esto
empieza a tomar pinta de sometimiento) al punto de fusionarnos 100% a él.ella,
perdiéndonos a nosotros mismos.
2- Intentamos, por medio de la manipulación (a través de la lástima y la compasión)
que el otro renuncie a su vida para que haga una “nueva” únicamente con nosotra.os.
(volverse el centro de su vida me da la ilusión de compensar la falta familiar y me hace
sentir “parte”).

En ambos casos, lo que se busca, de manera inconsciente, es no tener que salir de ese estado de “equilibrio” compensado (negación).
Cuando encontramos que la pareja resiste a esta fusión, es allí que empezamos a sentirnos intrusa.os, extraña.os y ajena.os. Sentimos que no pertenecemos, que estamos sola.os. Podemos llegar a pensar que no hemos hecho el esfuerzo suficiente para que nos integre a su vida y a su mundo y que por ende no nos quiere lo suficiente. Esto nos lleva a un sometimiento por inseguridad y a la anulación del Yo.
La pareja pone resistencia porque tal vez trata de salvarse de ser vampirizado. Él.ella quiere que construyas tu propia vida en este nuevo país. Él.ella te puede acompañar en ese proceso, pero no puede compensar todas las pérdidas sociales, familiares y emocionales que ha provocado la migración.
Este suele ser nuestro momento de mayor vulnerabilidad y es allí donde pueden empezar los maltratos y abusos. Nos damos cuenta de que todo lo que hemos construido en este nuevo país está ligado a esa persona, que no hay nada acá que nos pertenezca únicamente a nosotra.os. y que la relación se volvió nuestra prioridad. Generando sensación de inseguridad y desarraigo, de ansiedad y angustia, de estar perdida.o y de no tener ningún sentido para estar acá.
Por eso OJO! Si bien tener una pareja francesa puede facilitar muchas cosas durante el proceso de adaptación, como el aprendizaje del idioma, los temas administrativos, la estabilidad económica y emocional. Esto no suple todas nuestras necesidades: independencia económica, amigxs, una vida propia.